La Unión Europea ha cambiado claramente el tono con el que afronta la gravísima crisis de los refugiados. Después de haber arrancado un acuerdo de mínimos para acoger y repartir entre los países miembros a un nuevo contingente de 120.000 personas, la cumbre informal celebrada ayer en Bruselas se centró en la gestión exterior del problema, en las acciones para...
Suscribete para leer la noticia completa:

