A un día del histórico viaje de John Kerry a La Habana, el Departamento de Estado de EE.UU. está haciendo un auténtico encaje de bolillos para no molestar al régimen cubano –tras el reciente restablecimiento de las relaciones diplomáticas– ni a los opositores que han contado con el apoyo de Washington durante los más de cincuenta años de castrismo. Destacados...
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