David Cameron presentó ayer su estrategia a cinco años para atajar la crecida en su país del extremismo islámico y ha prometido combatir ese «veneno» en todas sus vertientes, «tanto la violenta como la no violenta». El primer ministro reconoció el fracaso de la integración, porque algunos jóvenes musulmanes nacidos en Reino Unido «tienen poco vínculo» con la...
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