Los profesores de Talha Asmal, un inglés de 17 años de ascendencia india, lo describen como un adolescente «reservado, tranquilo y muy trabajador», que no parecía especialmente concienciado con la religión y había solicitado el ingreso en la universidad.
Sus padres, que se declaran devastados tras su suicidio en Irak, hablan de un hijo «cariñoso, amable, atento...
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