El ataque yihadista contra el museo del Bardo, en Túnez, que se cobró las vidas de 25 personas, 19 de ellas turistas extranjeros, no solo pretendía sembrar el terror en una potencia turística, sino también desestabilizar el único triunfo democrático de las revueltas árabes de 2011. Dos meses después, el ministro de Asuntos Exteriores tunecino, Taieb Baccouche,...
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