La popularidad, o más bien impopularidad, de Ed Miliband, de 45 años, era el talón de Aquiles del Partido Laborista. Todo parecía estar en su contra. Encarna un regreso a la vieja izquierda intervencionista, que parecía ya superado por la reconversión de Blair y que amedrenta a los empresarios y a las clases medias centristas.
Pero además al inglés medio le resulta...
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