España está acostumbrada a ver –o a sufrir– a los nacionalistas influyendo en las políticas de Estado, merced a su condición de bisagras para la gobernabilidad. Pero en el Reino Unido esa posibilidad es nueva y, a juicio de los conservadores, muy peligrosa. El SNP escocés, que ahora tiene solo seis de los 59 escaños que aporta Escocia al Parlamento de Westminster,...
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