«Llegamos a Trípoli el 1 de febrero tras pagar 230 euros por el viaje desde Mali. Dormíamos en la calle y hacíamos solo una mala comida al día. Además, la Policía libia nos maltrataba continuamente. Logramos embarcarnos pagando 700 euros», confiesa Ibrahima, de 24 años, estudiante de Derecho en la Universidad de Bamako, en Mali, que llegó a Sicilia la pasada...
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