Las fuerzas de seguridad venezolanas emplearon en 2014 una «fuerza excesiva» –incluido el uso de balas– para dispersar protestas y decenas de personas fueron detenidas arbitrariamente, y vieron negado su acceso a abogados y médicos, según el informe anual que Amnistía Internacional presentó ayer sobre el estado de las libertades en el mundo.
La ONG denuncia torturas...
Suscribete para leer la noticia completa:

