La actuación pasiva de los gigantes informáticos estadounidenses ante la amenaza terrorista islámica ha merecido críticas reiteradas de los políticos británicos y del jefe de su servicio de espionaje, el MI15. Las grandes multinacionales de Palo Alto invocan el derecho a la privacidad de sus clientes, y en realidad defienden sus intereses económicos por encima...
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