No es habitual que nieve en Estambul, más allá de unos pocos días al año. El temporal de los últimos días ha remitido, pero en Atasehir, un barrio de la parte oriental de la ciudad, las calles siguen cubiertas de nieve y hielo. Temblando, una mujer busca comida en un contenedor, con el rostro enrojecido por el frío. Pocos metros más allá, su marido –o tal vez...
Suscribete para leer la noticia completa:

