Lo único que tienen en común estos criminales es que gritaban «Alá es grande» a la hora de matar
En el siglo pasado, marcado por la Guerra Fría, la paranoia eran los «durmientes», los agentes soviéticos que la URSS había implantado en Occidente camuflados de familias felices y que se activaban cuando llegaba la orden del KGB....
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