A partir del 1 de enero la OTAN podrá desplegar, en el plazo de «unos pocos días», tropas en su frontera Este para frenar un hipotético ataque terrestre de Rusia y reasegurar así la defensa de Estonia, Letonia, Lituania, Polonia y Rumanía, principalmente. La decisión se adelanta un año a lo inicialmente planeado en la pasada Cumbre de Gales ante el «desafío planteado...
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