Cerca de 600 empleados del FBI y otros subcontratados por la agencia federal viven este fin de semana en un edificio de Bridgeport (Virginia Occidental) sus peores días de trabajo: jornadas de 17 horas delante de un ordenador para chequear el historial de cientos de miles de compradores de armas.
La culpa la tiene el «Black Friday» («Viernes negro»), la orgía...
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