Si el problema del primer ministro, David Cameron, es el partido xenófobo UKIP, el de Ed Miliband es él mismo. El líder laborista no cuaja. Hace dos semanas hubo de apagar el humo de un conato de incendio en su propia bancada parlamentaria, donde algunos pedían otra cara para competir en las generales.
Miliband, de 44 años, de excelente formación en Oxford y la...
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