El deterioro que sufren las relaciones entre Rusia y Occidente por la anexión de Crimea y la ayuda a las milicias separatistas de Donetsk y Lugansk ha impulsado al presidente, Vladímir Putin, a fortalecer sus lazos con Asia. Aunque el Kremlin espera que el principal apoyo le venga de China, no desdeña mejorar sus maltrechos vínculos con Japón, profundizar en...
Suscribete para leer la noticia completa:

