Cinco días de frenética búsqueda de un presunto submarino ruso en el archipiélago de Estocolmo, junto a la mayor movilización militar que se conoce desde la Guerra Fría, no ocultan la cruda realidad: Suecia no cuenta con medios para localizar el sumergible porque, desde hace veinte años, todos los gobiernos se han dedicado sistemáticamente a adelgazar los presupuestos...
Suscribete para leer la noticia completa:

