Con ser aterradora, la misiva que los padres de James Foley recibieron el 12 de agosto abría un resquicio a la esperanza. Si el correo electrónico que recibieron del Estado Islámico (EI) anunciaba la próxima muerte del periodista, al que degollarían en un vídeo hecho público esta semana, al menos suponía un contacto con los captores que tal vez llevara a una...
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