A ninguno de los participantes se le escapaba el riesgo que entrañaba la operación: penetrar de noche en el espacio aéreo sirio y desembarcar en territorio controlado por el Estado Islámico para rescatar a los rehenes estadounidenses. El intenso calor de principios de julio añadía una incomodidad adicional al asunto. Los helicópteros fueron los encargados de...
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