Al penetrar en el edificio en construcción, al que todavía le falta mucho para protegerse con un tejado, los ecos de cientos de voces nos llegan de golpe, como en un anfiteatro de cemento. Los palcos los ocupan familias de la minoría yasidí (la más perseguida) sentados sobre mantas, adornados con túnicas de colores que en muchos casos es lo único que les queda....
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