Hace solo cinco años, el aeropuerto de Erbil era apenas un edificio decrépito, con algunas garitas desvencijadas para el control de pasaportes. Hoy es un modernísimo edificio con todas las comodidades, incluyendo servicios internacionales de alquiler de vehículos y personal cualificado que habla un inglés excelente, símbolo de la bonanza petrolífera de la que...
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