Ali Kalantar, un británico musulmán de 18 años, viajó a Siria junto con dos amigos de la ciudad de Coventry (centro de Gran Bretaña) el pasado mes de marzo. Aún no ha regresado y las sospechas de su padre, Rahim, cada vez cobran más fuerza. Su hijo ha pasado a engrosar las filas de la milicia del Estado Islámico de Irak y Levante (EIIL).
Ali planeaba ingresar...
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