Farzana Parveen, la joven paquistaní lapidada a las puertas de un tribunal cuando trataba de defender su matrimonio por amor, estaba encinta de varios meses. Los asesinos, en este nuevo caso del mal llamado «crimen de honor», acabaron a golpe de ladrillo con dos vidas, aunque la Policía solo ha registrado la de la madre.
Farzana tenía 25 años. Su bebé, según se...
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