El panorama no puede ser más desolador para el nuevo Gobierno ucraniano. Parte de las fuerzas del Ejército enviadas al este de Ucrania con la misión de ejecutar una gran operación «antiterrorista» contra la sublevación separatista están entregando sus blindados a las milicias prorrusas sin oponer la menor resistencia y algunos soldados han decidido pasarse directamente...
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