Hace un año 200 casas y tres iglesias ardieron en el barrio cristiano de Joseph, en la ciudad de Lahore. Los atacantes buscaban vengar un caso de «blasfemia» contra Mahoma. Los tribunales de Pakistán no han condenado todavía a ninguno de los 83 acusados por los disturbios. Pero ayer la Justicia del país islámico sentenció a muerte a Sawan Masih, el cristiano...
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