No es ningún secreto que el primer ministro turco, Recep Tayyip Erdogan, es un enemigo declarado de Twitter. En junio, en mitad de las protestas antigubernamentales por el parque Gezi, calificó a la popular red social de «fuente de problemas». Al mandatario, aparentemente, le disgustaba la capacidad de este medio para difundir información fuera de su control....
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