Mientras el Gobierno británico trata de contener la llegada de extranjeros, comprometiéndose a reducir la inmigración neta a menos de 100.000 para el año 2015, no parece en cambio que sus líderes presenten algún tipo de reparo en contratar mano de obra foránea en sus hogares.
Durante años, la familia Cameron no sólo empleó a una niñera de Nepal para hacerse cargo...
Suscribete para leer la noticia completa:

