El audaz primer ministro quiere que no queden dudas entre los mandarines de Bruselas que lo miran con la ceja en alto
Ni Mario Monti ni Enrico Letta han sido capaces de tomar suficientes medidas para evitar que la deuda del 133% acerque a Italia, paso a paso, al precipicio de una intervención europea en toda regla. El gatopardismo volvía a gobernar desde Roma....
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