La sombra de Nicolae Ceaucescu se extendía ayer sobre Víctor Yanukóvich. Su huida de Kiev a Járkov evocaba casi milimétricamente la de Ceacuescu y su mujer, Elena, de Bucarest a Targoviste, el 24 de diciembre de 1989. Poco tienen que ver Rumanía y Ucrania en su estructura social y cultural. Aunque en lo político hay similitudes impactantes.
Un cuarto de siglo...
Suscribete para leer la noticia completa:

