Violaba a niños y niñas, guardaba en neveras a opositores muertos y obligaba a sus víctimas a ver y jalear ejecuciones
La estela de terror dejada por el dictador libio Muamar Gadafi persiste más de dos años después de su muerte. La última y macabra prueba de cómo se las gastó el sátrapa durante las cuatro décadas que se mantuvo en el poder son las mazmorras en...
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