Pocos meses después de su llegada al poder en 1959, Fidel Castro reconoció que la discriminación racial en Cuba era «quizás el más difícil de todos los problemas que tenemos delante». Casi 55 años después, los ciudadanos negros siguen excluidos de la primera fila del régimen, de sectores con acceso a divisas extranjeras como el turismo y de centros de influencia...
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