Francia descubre, particularmente inquieta, que está cogida en la trampa ensangrentada del corazón africano, de los desiertos del Sahel, donde sus más altos intereses estratégicos están amenazados por la inestabilidad y las arenas movedizas de varios movimientos islamistas, entre el terrorismo, el tráfico de seres humanos y el crimen desorganizado.
En la tarde-noche...
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