Tres décadas no son poca cosa. Ese es el tiempo transcurrido desde la victoria de Raúl Alfonsín en las urnas. La dictadura militar, agotada y derrotada en la guerra de las islas Malvinas (abril y junio de 1982) contra Gran Bretaña, entregó el testigo del poder. Las elecciones se celebraron en un clima de desconfianza, sin la certeza de una despedida definitiva...
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