Durante diez años la tuvieron secuestrada en casa como una esclava. Abusaron de ella laboral, sexual, y hasta socialmente, porque usaron su nombre para reclamar unos 45.000 euros en subsidios sociales. Y no podía pedir auxilio porque era sordomuda y no conocía el lenguaje de signos. Ayer, un juez de Manchester condenó a Ilyas Ashar, de 84 años, a trece años de...
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