La Capilla Real del Palacio de St. James siempre ha dado suerte a la Familia Real británica. Allí se retiró a rezar Isabel I en 1588 en cuanto tuvo noticia de que una imponente flota española, en un principio invencible, navegaba rumbo a Inglaterra. Sus plegarias, como es sabido, dieron resultado. En 1840, la Reina Victoria contrajo en ella matrimonio con el...
Suscribete para leer la noticia completa:

