Entre lágrimas y estrechando en los brazos a su hija de dos años, Achur Ashram, uno de los supervivientes del naufragio, nos da cuenta de su dolor tras haber perdido a su mujer embarazada y a su hijo.
«He perdido casi todo lo que tenía. Solo me queda mi hija. Y no quiero que nunca salga de mis brazos», confiesa este sirio en los locales de la Policía de La Valetta...
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