Silvio Berlusconi sufrió ayer la más grave derrota de su vida política, más grave aún que sus derrotas electorales, aunque ni él ni sus fieles seguidores lo reconozcan. Por primera vez, se ha alzado en rebeldía un sector fundamental de un partido, que hasta ayer mismo él gobernaba como patrón indiscutible. Como jefe de fábrica a quien nadie se atrevía a rechistar....
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