Tres días después del discurso inaugural de John F. Kennedy, EE.UU. estuvo al borde de la catástrofe nuclear. En la madrugada del 21 de enero de 1961, dos bombas de hidrógeno, que podían haber causado cada una de ellas una detonación 260 veces mayor de la que arrasó Hiroshima, cayeron sobre el suelo de Carolina del Norte desde un bombardero B-52 accidentado....
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