El presidente estadounidense, Barack Obama, pisa a fondo el acelerador político, mediático y propagandístico. Trata, por todos esos medios de ganar, en casa y en el extranjero, partidarios para un ataque al régimen de Bashar Al Assad por haber empleado armas químicas contra los rebeldes un suburbio de Damasco el 21 de agosto.
Tras regresar de la cumbre del G-20...
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