Las calles de Rabat, convertidas en una batalla campal en la noche del viernes, fueron el reflejo de la indignación y la impotencia de unos ciudadanos por la liberación de Daniel Galván, un español condenado a treinta años por pederastia. «Estamos aquí para saber quién es responsable de este perdón. Es una vergüenza. Están vendiendo a nuestros niños», declaró...
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