No habían pasado ni tres horas desde que el primer ministro turco Recep Tayyip Erdogan lanzase un ultimátum a los opositores acampados en el parque Gezi para que abandonasen el lugar, cuando la policía inició el desalojo por la fuerza. Mediante el uso extensivo del gas lacrimógeno y los vehículos blindados T.O.M.A, los agentes consiguieron desmantelar el campamento...
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