El ministro de Exteriores británico, William Hague, defendió ayer la legalidad con la que opera el centro de escuchas GCHQ, pero sin entrar a valorar la presunta vinculación entre los servicios secretos británicos y el programa de ciberespionaje norteamericano Prisma, que permite rastrear directamente los principales servidores de internet. «La mera noción de...
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