El primer ministro de Turquía, Recep Tayyip Erdogan, volvió a comparecer ayer para tratar de contener la crisis política que sacude al país desde hace una semana. Aunque tras su pasada inflexibilidad, el mandatario rebajó moderadamente el tono. «Hay una enorme desinformación sobre Taksim», dijo, refiriéndose a la plaza de Estambul en la que se iniciaron los disturbios...
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