El soldado Bradley Manning, abastecedor a granel de secretos divulgados por WikiLeaks, compareció ayer ante un tribunal militar que podría sentenciarlo a cadena perpetua si le condena por haber «ayudado al enemigo».
Después de 18 meses de audiencias, el juicio castrense comienza en Fort Mead, 43 kilómetros al nordeste de Washington, una amplia instalación en Maryland...
Suscribete para leer la noticia completa:

