El asesinato del soldado Lee Rigby, al grito de «Alá es grande» ha infundido en la comunidad musulmana el temor a posibles represalias. Las autoridades británicas se afanan ahora en sofocar cualquier tipo de diatriba islamófoba por parte de grupos radicales. Así, la policía de Avon y Somerset ha arrestado a dos jóvenes por verter comentarios racistas y antirreligiosos...
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