Al mismo hombre al que años atrás le había encargado construir una cámara acorazada en el sótano de su finca en Río Gallegos, provincia de Santa Cruz, Lázaro Báez le ordenaba ahora destruirla. El 14 de abril, este empresario –sospechoso de ser el testaferro de Néstor Kirchner y estar al frente de una red para lavar el dinero negro de la pareja presidencial–...
Suscribete para leer la noticia completa:

