La presidencia de Obama está fallando justo en lo que fue su tarjeta de presentación cuando llegó a la Casa Blanca. Su credibilidad como luchador por las libertades civiles se ha visto dañada con los últimos escándalos. La actuación del Servicio de Ingresos Internos (IRS), la Hacienda estadounidense, contra grupos de ideología conservadora, y el espionaje del...
Suscribete para leer la noticia completa:

