Ariel Castro, el verdugo de las tres jóvenes que raptó y encarceló durante diez años en su casa de Cleveland, afronta una posible petición de pena de muerte por parte del fiscal, basada en los abortos que provocó, golpeando numerosas veces el vientre de la gestante y haciéndole pasar hambre. El fiscal, Timothy McGinty, describe la casa como «cámara de tortura...
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