La actitud cabizbaja con la que Ariel Castro se presentó ayer ante la juez de Cleveland contrasta con la prepotencia que mostraba ante sus vecinos y los abusos físicos que reservaba para sus víctimas. Castro llegó a golpear con contundencia repetidas veces el vientre de una de las jóvenes secuestradas en cada ocasión en que quedó embarazada, provocándole cinco...
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