Pillajes y saqueos generalizados. Un binomio que, de momento, es la única herencia del golpe de Estado orquestado el pasado domingo en la República Centroafricana por la alianza rebelde Seleka. «La situación en los últimos días es crítica. No hay ningún tipo de autoridad en las calles y la gente tiene miedo de salir de sus viviendas», aseguraba ayer a ABC en...
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